Y seguiré.

Que me detengan los perros con sus mordidas,
la niebla me cubra en los abismos sembrados de flores. 
Preferentemente las ansias de ser depurado es un mito; 
en el que reconozco las raíces, 
que me nacen 
y me hunden,
que me enfrentan indiscutibles y sin razones.
Esta poesía que me llena; 
sabe de mis conflictos,
la marea inestable de las más sublimes palabras.

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