Las antiguas pieles de mi sombra.

Mujer que ardes desde mi carne.
Un mundo que a mis pies sujetaron los tentáculos de la tierra,
la brisa en mis pupilas rellenaba mis párpados de tu corteza,
y las ruinas en mis dedos se deshacen en la arquitectura de tus senos,
Las sábanas quieren cubrir los espacios felices del pasado,
mis ojos partirán hacia la negrura del horizonte 
y estarás allí con las manos abiertas donde edificas un universo,
la conservación de las antiguas pieles de mi sombra.
Sé de la madrugada que llevas en el vientre,
el nido sujeto a nuestras espaldas, 
la ilusión de un suelo subterráneo donde nace un fruto,
una flor,
tus ojos.

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