Resurrección.
Voy
rumbo a la vida.
El
pan no se busca en el mismo lugar.
Espero
el instante del silencio;
los
ancianos que miden la vida,
jóvenes
que subastan corazones,
reloj
de minuteros oxigenados,
ausentes,
ya
incorregibles.
Soy
un naufrago de cometas maquiavélicos,
oscuridades
para los que ascienden en la luz,
un
incógnita que desaparece sin importarle el mañana.
En
mi secreto no hay edificios para jugar a matrimonios,
ni
sanitarios desempleados por las escaleras.
Los
gatos aprendieron la tristeza de un niño.
Yo;
la
estancia de una tierra en la que soy uno más.
Me imagino este poema como la continuación de un monton de ideas relacionadas con el amor, con el sexo en realidad, es como la desciprción de los cuerpos en movimiento, y a la misma vez, una voz que se levanta haciendo la historia de un recuerdo, se me antojan los deseos, las pasiones retenidas... pero mas aun es que te siento un corazón bueno, noble, si te conociera de hace siglos, ahora, simplemente escaparia a un te Quiero.
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